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miércoles, 2 de noviembre de 2016

JOAN AS POLICE WOMAN & BENJAMIN LAZAR DAVIS - Let It Be You [RESEÑA]

Lo que ha unido la música que no lo separe el hombre
Joan Wasser y Benjamin Lazar Davis han demostrado que conocerse fue una gran suerte y trabajar juntos un enorme acierto. El británico y la norteamericana se ponen el mono de trabajo a favor de una ingeniería rítmica inteligente, un pop que escriben con letras de oro, un minimalismo generoso y unos recursos frescos que les permiten disfrutar de su trabajo sin olvidarse del oyente.
★★★★☆


Tracklist_
1. Broke Me In Two
2. Overloaded
3. Magic Lamp
4. Let It Be You
5. Hurts So Bad
6. Satellite
7. Easy Money
8. Violent Dove
9. Motorway
10. Station  

miércoles, 26 de octubre de 2016

FEEDER - All Bright Electric [RESEÑA]

Tras el retiro en la montaña
Hijos del grunge noventero y de la versión más desenfadada de Police, Feeder vuelve cuatro años después de su último LP con un noveno disco tricolor que combina el zumbido de una avispa incansable con la calma fruto del retiro espiritual de Grant Nicholas.
★★★☆☆


Tracklist_
1. Universe of Life
2. Eskimo
3. Geezer
4. Paperweight
5. Infrared-Ultraviolet
6. Oh Mary
7. The Impossible
8. Divide the Minority
9. Angels and Lullaby's
10. Hundred Liars
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11. Another Day on Earth



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viernes, 7 de octubre de 2016

BRIT FLOYD - Barclaycard Center de Madrid 5.10.16



Gracias papá
El miércoles pasó por Madrid la gira de Brit Floyd, un show que se convirtió en algo más que un espectáculo de luz y sonido para nostálgicos que hemos crecido mecidos entre los teclados y cuerdas de Pink Floyd gracias al virtuosismo, ingeniaría sonora y puesta en escena de un proyecto que permite revisitar un fenómeno musical en directo que la historia del rock sigue atesorando con letras de oro.

Mi historia con las bandas tributo es variopinta. Sí, en Finlandia enloquecí con un cuarteto que se hacía pasar por Nirvana, vi a señoras y chavalas emocionándose por igual escuchando la Sweet Child O' Mine que salía de los dedos de la banda tributo a Guns N' Roses y flipé en colores con los camaleónicos Brit Awards cuando versionaban a Muse, Coldplay, Franz Ferdinand y otros grandes de la música británica del momento. No termina ahí, porque este año en Irlanda conocí a la reencarnación de Jim Morrison en un pub irlandés que se convirtió en un espacio onírico durante varias horas y me sentí algo mayor con los Red Hot Copy Peppers y sus versiones descafeinadas.

Es un camino que decide tomar un músico devoto a una banda con la frustración de no sentirse capaz de escribir canciones que superen el trabajo de sus ídolos. A pesar de que a veces puedas tener la sensación de estar presenciando un cadáver musical con peluca, divierte a la gente y les transporta a recuerdos que creían olvidados. Así nacen bandas tributo como Brit Floyd, que se personó el miércoles en el Barclaycard Center de Madrid con un cerdo gigante volador y el eslogan de ser el show tributo a Pink Floyd más grande del planeta.

Al margen del caballero de pelo oxigenado y moreno de albañil que esperaba la llegada de los músicos tumbado en la pista junto a un mini de cerveza marcándose un solo de air-guitar cuan ataque epiléptico a cámara lenta, poco queda de aquel destape mental acelerado con LSD de la década de los 70 que retrató tan bien el cineasta Jean-Marc Vallée en el film C.R.A.Z.Y. hace once años. Las camisetas negras con el símbolo de The Dark Side of the Moon apenas disimulaban las canas y la alopecia, pero también se dejó ver un tímido sector veinteañero entusiasmado con el rock progresivo de Nick Mason, Roger Waters y compañía.

Fue un espectáculo de luz y sonido que cumplió su función durante casi tres horas de concierto a pesar de que al finalizar el mismo salió la típica frase entre el público de que “se han dejado muchos temas”. El Barclaycard Center llenó la mitad de su pista con melómanos que levantaron la voz y los brazos especialmente con temas como Another Brick in The Wall, que despertaron el espíritu reivindicativo de aquel hombre que salía de cambiarle el agua al canario gritando, “¡hay que romper el muro!”.

La puesta en escena fue algo teatral con imágenes en la pantalla circular que alimentarían la psicodelia de los sueños que tendrían esa noche los allí presentes y con recursos como el cerdo gigante que se asomaba enloquecido desde el costado de uno de los escenarios mientras la banda daba el resto con Pigs (Three Different Ones), así como la inmensa bola de disco que hicieron brillar al final del show. Brit Floyd son un grupo de ingleses que sabe muy bien cuidar la ingeniería del sonido de sus ídolos sobre el escenario. Damien Darlington, el director musical de este proyecto, logró que los fans más puntillosos asintieran satisfechos al escuchar sus solos de guitarra, mientras que el percusionista sacaba pecho cada vez que se colocaba en el centro del escenario para deleitarnos a todos con su saxofón en temas como Us and Them y Money.
Sin duda, uno de esos momentos que hacen que merezca la pena mover el culo y abrir la cartera por la música en vivo fue cuando Ángela Cervantes, nuestra embajadora española en este tour mundial de Brit Floyd, se llevó el mayor aplauso y vítores del público aguantando como una reina los altos picos vocales de The Great Gig in the Sky. De esta manera, el espectáculo llegaba a su fin con las monedas y las guitarras tapadas de Money para finalmente alzar algún que otro mechero encendido con Wish You Were Here.

Pocas posibilidades existen de presenciar un espectáculo en vivo que resucite de una manera tan notable los clásicos de una banda que ha influido tanto en la historia del rock. Grupos contemporáneos como Muse y Radiohead siguen bebiendo consciente e inconscientemente de aquel prog-rock que tantas camisetas y pósters vendió con el símbolo de un triángulo y un arco iris. El trabajo más reciente de Pink Floyd fue aquel CD de música ambient que grabaron en 2014 titulado The Endless River sin la colaboración de Roger Waters, por lo tanto, recomiendo este show a todo aquel que quiera revisitar una paleta de clásicos que van desde aquella intro de guitarra melódica y sintetizadores en Shine On You Crazy Diamond hasta la psicodelia de Run Like Hell.

Yo tuve la suerte de crecer con esta música. El recuerdo más lejano que tengo es el de manosear con mis diminutas manos la preciosa edición en Compact Disc de Pulse y los vinilos de Pink Floyd que siempre descansaban en los mejores muebles de mi casa, pero sigo soñando despierto con aquellos viajes nocturnos en el asiento trasero del Ford Scorpio azul que mi padre llenaba de música cada vez que hacíamos una ruta larga. ¡Viva el rock-padre, señores!  

jueves, 29 de septiembre de 2016

RED HOT CHILI PEPPERS – Barclaycard Center de Madrid 28.09.16 [CRÓNICA]


Regate a lo establecido

Los Chili Peppers se atrevieron en su segunda noche en Madrid con un peculiar setlist que se saltó lo establecido y le dio velocidad al show apostando por temas de hace tres décadas y presentando las canciones de su último disco bajo una oleada de cilindros luminosos que flotaba sobre la pista y el escenario.


Setlist_
1. Around the World
2. Otherside
3. Snow ((Hey Oh))
4. Dark Necessities
5. Parallel Universe
6. Nobody Weird Like Me
7. Sick Love
8. Look Around
9. Californication
10. Go Robot
11. Sir Psycho Sexy
12. They're Red Hot
13. This Ticonderoga
14. Until Then
15. Under the Bridge
16. By the Way
17. Jam
18. Dreams of a Samurai
19. Give it Away  



martes, 27 de septiembre de 2016

LOCAL NATIVES - Sunlit Youth [RESEÑA]

Verano nuboso de California
El verano nuboso que pintan Local Natives en este Sunlit Youth no contiene tantos himnos como en sus discos anteriores pero vuelven a coger sus guitarras y tambores para bailar alrededor de una hoguera que les reafirma como uno de los principales estandartes del panorama musical californiano de la mano de Nina Persson (The Cardigans) como artista invitada para darle un toque nórdico y reflexivo a un tercer disco reivindicativo con la política estadounidense. 
★★★★☆


Tracklist_
1. Villainy
2. Past Lives
3. Dark Days
4. Fountain of Youth
5. Masters
6. Jellyfish
7. Coins
8. Mother Emanuel
9. Ellie Alice
10. Psycho Lovers
11. Everything All at Once
12. Sea of Years

miércoles, 14 de septiembre de 2016

LISA HANNIGAN - At Swim [RESEÑA]

Vidrios en la mar
Lisa Hannigan vuelve pulida como un vidrio que ha pasado cinco años en el mar con un disco trágico y sereno grabado entre las paredes de una iglesia neoyorquina. 
★★★★☆


Tracklist_
1. Fall
2. Prayer for the Dying
3. Snow
4. Lo
5. Undertow
6. Ora
7. We, the Drowned
8. Anahorish
9. Tender
10. Funeral Suit
11. Barton

sábado, 23 de abril de 2016

YEASAYER - Amen & Goodbye [RESEÑA]


Jardineros de su propia frondosidad
Yeasayer recoge el estilo que cosechó en sus dos primeros discos para grabar un disco de una frondosidad musical que vuelve a llenar a su discografía de luces y colores.
★★★★★
Con su tercer disco, Fragrant World, Yeasayer perdió a una gran cantidad de seguidores que no vieron con buenos ojos que este trío de Brooklyn abrazase tanto la electrónica para introducirnos en una distopía futurista. Aunque en su momento sacaron pecho con su anterior LP, parece que el grupo formado por Chris Keating, Ira Wolf y Anand Wilder no han podido evitar darle a su audiencia lo que lleva echando de menos desde aquel Odd Blood de 2010. No podemos decir que hemos salido perdiendo, ya que Amen & Goodbye tiene todos los elementos que le puedes pedir a unos profetas musicales que siempre parecen ir un paso por delante con sus apuestas arriesgadas pero siempre acertadas. Su cuarto álbum arranca con claras influencias de los Beatles en 'Daughters Of Cain' y estalla en su propia frondosidad musical a través de 'I Am Chemistry', el primer single que lanzaron al mundo para presentar su nuevo trabajo.

'Silly Me' es la hermana de O.N.E. en cuanto a pop pegadizo de la mano de Anand Wilder. El disco parece una sucesión de un hit seguido de otro hit, con 'Half Asleep' recuperando el sitar de sus inicios y 'Dead Sea Scrolls' regalándonos un solo de saxo de esos que te taladran el alma. La producción es exquisita y los elementos pueden degustarse de forma individual al estar perfectamente situados en la estructura de cada canción. Estamos ante una obra maestra desde la portada hasta el cierre, ya que el art work corre a cargo de David Altmejd, un canadiense que ha creado una escena física al estilo de Dali teniendo en cuenta elementos de la cultura y personalidades actuales. Lo bizarro se apodera por minutos del LP y escuchamos una ronda de aplausos mientras suena un clavecín en 'Child Prodigy' para dar paso a la fase final de este Amen & Goodbye.

Chris Keating entrega su último temazo con 'Gerson's Whistle' antes de dejar que Anand Wilder cierre el disco con una nocturna y primaveral canción de amor en 'Uma' y un tema que suena a mezcla entre el sonido del Viva la Vida de Coldplay y el Hail to the Thief de Radiohead llamado 'Coldnight'. Yeasayer ha demostrado que son los mejores en lo que hacen. Son la banda que todo grupo moderno quiere ser y se traen del futuro una frondosidad que completa los mejores jardines del panorama musical. Aquí encontrarás una apuesta lucida, generosa, valiente y espléndida. La mejor versión de tres amigos que han sudado sangre para grabar un disco plagado de retos y viajes hacia lo extraño y lo desconocido. Esta nueva pila de canciones y su notable apuesta en directo les convierte una vez más en una de las bandas más interesantes para subrayar en un festival veraniego.

Tracklist_
1. Daughters of Cain
2. I Am Chemistry
3. Silly Me
4. Half Asleep
5. Dead Sea Scrolls

6. Prophecy Gun
7. Computer Canticle 1
8. Divine Simulacrum
9. Child Prodigy
10. Gerson's Whistle
11. Uma
12. Cold Night
13. Amen & Goodbye


viernes, 22 de abril de 2016

CHRIS CORNELL - Gran Teatro del Liceo de Barcelona [CRÓNICA]


Canciones de libro y perfume de caballero
El líder de bandas de culto como Soundgarden y Audioslave se rindió ante los clásicos de su cancionero y al arte de versionar en una noche de madera y perfume de caballero.

Desde que en 2011 lanzase Songbook, el disco en directo con el que abrazó una puesta en escena acústica, madura y asentada, Chris Cornell se ha centrado en mejorar su habilidad en lo básico y lo desenchufado. Tan relevante fue ese LP, que su último disco, Higher Truth, es una consecuencia directa de ese giro en la performance que todos aquellos que prefieren verle desde una butaca han celebrado. Atrás queda aquella leyenda del grunge de los años noventa que sufrió la ira de sus fans cuando se atrevió con un experimento llamado Scream que atrajo como nunca a masas de jóvenes que acudieron a conciertos como el BBK Live de Bilbao de 2009 con muchas ganas de fiesta. Anoche en Barcelona la tónica era otra. Los jóvenes desaliñados con pantalones cortos dejaron paso a treintañeros nostálgicos que llenaron el Liceo con un perfume de caballero mientras éramos testigos de un setlist con el que el artista se rindió ante los clásicos de su propia ingeniería y dejó de lado las obras de su carrera en solitario.

Cornell también quiso aprovechar para explotar sus cualidades en el arte de versionar, con temas como 'The Times They Are A-Changin'' de Bob Dylan, 'One' de U2 con letra de Metallica, la desgarradora 'Billie Jean' que poco tiene que ver con cómo la cantaba Michael Jackson, 'A Day in the Life' de los Beatles, y 'Nothing Compares 2 U', con la que abrió el concierto para homenajear al fallecido Prince. Su actuación no contó con una estructura demasiado definida pero es que tampoco lo necesitaba. Una leyenda del grunge como es Chris Cornell solamente necesita una guitarra (aunque se llevó unas seis) y una alfombra para entretener a un teatro lleno hasta la bandera y muy entusiasmado al escuchar cómo el norteamericano se sacaba con la acústica canciones de libro de historia del rock como 'Black Hole Sun' y 'Fell On Black Days' de Soundgarden, del mismo modo que regalaba al público aquellas baladas que solía tocar con Tom Morello en grandes escenarios como 'Like a Stone' y 'Getaway Car'.

Fue generoso con las anécdotas y en varias ocasiones se levantó para darse un paseo por el escenario mientras cantaba y tocaba. El público fue uno con el artista cuando se animo a dar palmas con 'Rusty Cage', sobre todo teniendo en cuenta que la gran mayoría acudió a su butaca para escuchar canciones que marcaron una época hace décadas. El nivel de 'fanservice' fue tan descarado que Cornell pareció obviar su trabajo en solitario. Solamente diez de las 26 canciones que tocó pertenecían a su discografía como 'solo artist', de las cuales únicamente cinco sirvieron para presentar su último disco a pesar de que el concierto forma parte de la gira Higher Truth. Los que ya se traían el Songbook estudiado no se llevaron demasiadas sorpresas al ver cómo Chris Cornell versionaba su propio cancionero con una guitarra acústica, pero los que entraron anoche por la puerta del Liceo con la intención de reencontrarse con los viejos tiempos salieron con el paladar satisfecho tras haber probado un buen vino de barrica añeja.

Setlist
1. Nothing Compares 2 U
2. Before We Disappear
3. Can't Change Me
4. The Times They Are A-Changin'
5. Nearly Forgot My Broken Heart
6. Like a Stone
7. Fell on Black Days
8. One
9. Doesn't Remind Me
10. Getaway Car
11. Say Hello 2 Heaven
12. Blow Up the Outside World
13. Let Your Eyes Wander
14. You Know My Name
15. Billie Jean
16. Black Hole Sun
17. Rusty Cage
18. When I'm Down
19. I Am the Highway
20. Sunshower
21. Hunger Strike
22. A Day in the Life
-----------------------------------------------
23. Wooden Jesus
24. Seasons
25. Josephine
26. Higher Truth


jueves, 31 de marzo de 2016

Little Green Cars - Ephemera [RESEÑA]


Lo aprendido tras la tormenta
Los irlandeses Little Green Cars llegan a su segundo LP echando el candado a un pasado doloroso con un disco más oscuro que su debut pero con un atardecer entre nubes con el que el oyente se sentirá fácilmente identificado.
★★★★☆
Ephemera suena a noche tormentosa, a sueños que se tienen tras una experiencia traumática, a ritual crematorio y a pulso ganado contra la depresión. Este tipo de bandas no deben faltar nunca en nuestras vidas. En los veranos, entre festivales, temas bailables, risas, cachondeo y subidones se nos olvida la importancia de este préstamo sentimental que realizan los hijos de San Patricio. Little Green Cars se ha convertido en una noble representación de esa banda impermeable que ha sabido adaptarse a las nuevas exigencias de un público que se aburre con facilidad. Aquí todos cantan, pero las voces de Stevie Appleby y Faye O'Rourke son los colores con los que más identificados se sentirá el oyente. Él parece el hijo que siempre quiso tener Neil Young en temas como 'You vs Me' y ella es un bello trébol de verde radiante que aguanta tormentas con una fuerza desgarradora que te emocionará sí o sí con 'Easier Day'.

Pero Little Green Cars suena a conjunto, sobre todo cuando nos vuelven a regalar sus armónicos en temas suaves como 'The Garden Of Death', 'I Don't Even Know Who', 'Winds Of Peace' y 'The Factory'. También hay dúos como 'Clair de Lune', pero se podría decir que las voces cantantes se reparten muy bien este sueño efímero que los propios músicos definen como el desvanecimiento de una luz y la belleza de un momento. Un álbum terapéutico para echar el candado a experiencias duras del pasado y mirar hacia delante con la sensación de haber aprendido algo. A partir del octavo track, Ephemera anochece y nos mete en la fiesta más incómoda en la que jamás hemos estado con 'The Party' y en un túnel de sentimientos enfrentados con 'Good Women Do'. En definitiva, su segundo disco es un álbum muy unificado, menos heterogéneo que el anterior (ya no escuchamos recursos arriesgados como aquel vocoder del primer LP) pero que destaca por capturar momentos que conectan con lo cotidiano, los días grises y los grandes cambios vitales de sus oyentes.

Tracklist_
1. The Song They Play Every Night
2. You vs Me
3. Easier Day
4. The Garden of Death
5. Brother
6. Clair De Lune
7. Ok Ok Ok
8. The Party
9. I Don’t Even Know Who
10. Good Women Do
11. Winds Of Peace
12. The Factory


domingo, 27 de diciembre de 2015

Premios MMM 2015

El 2015 ha sido una cantera de joyas en lo sonoro y lo visual. Retornos para alimentar a los nostálgicos y nuevos sonidos para llenar de esperanza a los agnósticos. Un año más, he intentado seleccionar lo mejor que ha pasado por mis papilas gustativas, así que espero que encuentres al menos un caramelo en esta bolsa de premiados.

Mejor disco: + -

Cinco años de gestación no son nada cuando una banda como Mew crea una obra absolutamente inspiradora, reconfortante, plena y profunda. Jonas Bjerre y su séquito ha conseguido con + - generar una obra maestra del pop retomando la majestuosidad del rock progresivo y manteniendo la coherencia en la tierna voz del cantante entre la robustez de las guitarras y la percusión.

Mejor película: Yo, Él y Raquel



El título original, Me and Earl and the Dying Girl tiene mucho más sentido que la traducción que le han dado en territorio ibérico, porque Yo, Él y Raquel es la historia de dos chicos de Instituto que se enfrentan por primera vez a la posibilidad de que una compañera de clase con leucemia acabe bajo tierra. El tejano Alfonso Gomez Rejon se atreve con el cine indie en una historia con una gran cantidad de referencias culturales, humor negro e interpretaciones magnéticas y maduras. Por si fuera poco, el señor Brian Eno se encarga de la banda sonora. Está mal vendida por algunos críticos como la hermana de Bajo la Misma Estrella, pero este cine no es un generador de club de fans y pinturas en la frente.

Mejor canción: Rows



Esta canción dividida en tres fases comienza reconfortando al oyente con Jonas Bjerre acercándose al micrófono para cantar “it's allright, anything you can wish for you can do”. Es la esencia más pura de Mew, con la sensibilidad del cantante abriéndose paso entre el robusto bajo de Johan Wohlert, las metálicas guitarras de Bo Madsen y la batería progresiva de Silas. Una obra maestra absoluta de 10 minutos que no tiene nada que envidiarle a grandes hits de esta banda danesa como Comforting Sounds.

Mejor videoclip: Nearly Forgot My Broken Heart



Buena dirección, gran canción, humor negro, el propio cantante como protagonista y una trama que le permite ganar con cada visionado. Estos cuatro factores son la receta secreta del videoclip que le ha dedicado Chris Cornell al primer single de su último LP para contar la historia de un hombre que se libró de la pena de muerte para vivir una cadena perpetua en un matrimonio que nunca quiso firmar. Una curiosidad: el niño rubio que sujeta un rosario es uno de los hijos del líder de Soundgarden.

Mejor concierto: Damien Rice en el Parco della Musica de Roma



Personalmente, el pasado 25 de julio cumplí un sueño en Roma que empecé a gestar desde que la voz y acústica de Damien Rice acompañase aquel encuentro entre Natalie Portman y Jude Law en la primera escena de Closer. Más solo que nunca y frente a 3.000 espectadores, este irlandés demostró que primero está él y luego el resto de cantantes folk. El corazón y la rabia que imprimió aquella noche a canciones como 9 Crimes parecían prender el escenario ante la devoción de miles de italianos que se volvieron a enamorar una vez más de un caballero que genera adeptos hasta en los huecos entre canciones.

Mejor debut: Trickfinger

Trickfinger es el alter ego electrónico de John Frusciante, ex guitarrista de los Red Hot Chili Peppers y estandarte de las mejores etapas del cuarteto californiano de Give it Away y Californication. Un proyecto que seguramente no vaya más allá de este LP homónimo pero que ha logrado que Frusciante abrace definitivamente la electrónica tras varios discos coqueteando con lo techno. Este disco es un acid house que recuerda al Aphex Twin más ambient y que se disfruta especialmente si se escucha sin prejuicios y teniendo en cuenta que este trabajo no tiene nada que ver con aquel guitarrista de hits como By the Way y Under the Bridge.

martes, 20 de octubre de 2015

CHRIS CORNELL - Higher Truth [Reseña]


Fuego de leña

El líder de Soundgarden continúa la estela de Songbook y lanza un disco en el que Chris Cornell se hace íntimo de la acústica con una pila de temas acogedores que suenan a caballo entre Euphoria Morning y Carry On.
★★★☆☆ 
A los que se horrorizaron con Scream y los coqueteos de Chris Cornell con el mundo del pop electrónico producido por Timbaland les alegrará saber que esta leyenda del grunge ha vuelto a una propuesta más madura y sosegada que su anterior LP de estudio. Después de volver a girar alrededor del mundo con Soundgarden y lanzar un disco con ellos, este músico de 51 años nacido en Seattle grabó un CD titulado Songbook en el que recopilaba los mejores momentos de su última gira en solitario con una guitarra acústica como única arma.

Ahora este señor de voz desgarrada y sensibilidad desgarradora ha vuelto con Higher Truth. La buena noticia es que suena parecido a Euphoria Morning y la mala es que también guarda algo de la estela carcamal de Carry On. Arranca con una todopoderosa 'Nearly Forgot My Broken Heart' para continuar con 'Dead Wishes', una canción cuya introducción te hará desear que todo el disco suene siguiendo esos arpegios. Con su cuarto disco de estudio en solitario, Chris Cornell saca las mantas para el invierno con canciones como 'Before We Disappear', 'Let Your Eyes Wander', 'Circling', 'Through The Window' y 'Josephine, por lo que, tras varias escuchas, el oyente se irá sintiendo cada vez más arropado según avanza el minutaje. 

Con 'Higher Truth', Chris Cornell se pone épico en un viaje a una montaña nevada tras el cual enciende una hoguera que empieza calentando con un piano que abre una balada rock de las que deberían haber predominado en Carry On. Scream gana a este disco en que arriesgaba más y en muchas ocasiones salía ganando, pero bien es cierto que es un lujo escuchar una voz tan carismática y reconocible del rock con la única compañía de instrumentos que son regalos de la naturaleza. Solamente en algunos temas como 'Murderer of Blue Skies' y 'Our Time In The Universe', Cornell hace más uso de su banda para llegar al clímax que los fans de Soundgarden buscan escuchar en él.

Tracklist_
01. Nearly Forgot My Broken Heart
02. Dead Wishes
03. Worried Moon
04. Before We Disapppear
05. Through the Window
06. Josephine
07. Murderer of Blue Skies
08. Higher Truth
09. Let Your Eyes Wander
10. Only These Words
11. Circling
12. Our Time in the Universe


jueves, 1 de octubre de 2015

NERINA PALLOT – The Sound and the Fury [Reseña]


Nerina enseña su lado sombrío

Tras la resaca de los 12 EPs que sacó en un año, Nerina Pallot se atreve con un disco sombrío en el que experimenta con la electrónica para reformular el concepto de pop de forma honesta y madura.
★★★☆☆

Después un año de EPs y varios discos en su haber, parecía imposible que Nerina Pallot pudiera sorprendernos desde el refugio de su estudio de grabación. Consciente de este reto, la británica decidió aplicar una capa electrónica a The Sound and the Fury, un LP en el que encontramos algunas canciones transformadas que nos encontramos en el proyecto Year of EPs. La magia negra de 'There Is a Drum' sirve de embrujo para enganchar al oyente a un CD que goza de mucho carácter, pero Pallot no enseña los dientes hasta 'If I Had a Girl', un rincón que aprovecha para compartir su teoría sobre el feminismo, “and if I wear my skirt short, don't mean I don't have a brain”.

Pero si ya conoces a esta artista, seguramente busques ese freno que le pone a sus canciones a piano como 'Handle' o 'Boy on the Bus', un tema cuyo clímax parece recoger los mejores coros de una canción de Jeff Buckley. 'Spirit Walks' es su favorita, seguramente porque recoge toda esa esencia blues de la sombra azul que The Sound and the Fury proyecta en su definición, mientras que otras canciones de la segunda mitad del LP, como 'Big White House' y 'Longest Memory', nos atrapan en una noche urbana hasta altas horas de la madrugada.

'Rousseau' recoge la historia de la conexión casual entre el pintor y el filósofo que comparten el apellido que da nombre a la canción. Una vivencia que la cantante experimentó cuando en cuestión de una semana no paró de encontrarse señales que la conducían hacia uno y a otro, por lo que finalmente llegó a la conclusión de que quizás los cuadros de naturaleza salvaje de uno y los textos filosóficos del otro estaban relacionados de una forma que va más allá de lo casual. 'The Road' tira también a lo literario dibujando una versión distópica de la música de Nerina Pallot para recoger la esencia del libro de Cormac McCarthy. Con este trabajo, esta compositora londinense se aleja más que nunca del pop comercial que nunca ofreció pero que siempre parece haber mirado con la tentación de alguien que quiere seguir produciendo obras maduras, honestas y profundas

Tracklist_
1. There Is a Drum
2. Ain’t Got Anything Left
3. Rousseau
4. If I Had a Girl
5. Boy on the Bus
6. Handle
7. Spirit Walks
8. Big White House
9. The Road
10. Blessèd
11. Longest Memory



martes, 8 de septiembre de 2015

PAUL SMITH AND THE INTIMATIONS – Contradictions [Reseña]

Caballero de otoño

Paul Smith publica su trabajo más próximo al sonido de Maxïmo Park con Contradictions, un álbum fresco y energético que da la bienvenida a los ocres del otoño a través de los relatos del británico.
★★★☆☆

La poesía de Paul Smith empezó a pedir espacio más allá de Maxïmo Park en 2010, año en el que el británico de Billingham publicó su primer trabajo en solitario titulado Margins. Cuatro años después lanzó el brillante Frozen by Sight con el pianista Peter Brewis y ahora nos sorprende con una nueva banda llamada The Intimations para firmar su tercer trabajo alejado del grupo con el que aún se le asocia (en gran parte porque sigue tocando con ellos). Sorprende que en Contradictions haya decidido dar un paso hacia la guitarra de Duncan Lloyd y escuchemos temas en el disco que bien podrían encajar en un track list de Maxïmo Park como 'Break Me Down', 'Before The Perspiration Falls', 'All The Things You'd Like To Be', la grave 'Fluid Identity' o la luminosa 'People On Sunday'.

Guerrero de otoño, este señor sabe como nadie adentrarnos a través de las puertas de un parque cuando finaliza la etapa estival y las hojas comienzan a caer. Canciones como 'The Deep End' o 'Fill In The Blanks' mantienen la cualidad de Smith a la hora de dibujar bocetos sobre la melancolía del pensamiento y la reflexión, pero se aleja de las sombras que exploraba con su primer disco en solitario y esboza menos contrastes que con su colaboración con Peter Brewis. Este disco suena a banda, a un mañana sin Maxïmo Park en el que Paul Smith rescata lo que puede de su formación original para mantener su legado. Con 'The Golden Glint' hace muestra de la versatilidad de su voz,  pero con temas como 'Quick' nos recuerda que sigue siendo ese melancólico relator de citas que o bien te seduce o te empalaga.

Tracklist_
1. The Deep End
2. Break Me Down
3. Reintroducing The Red Kite
4. Before The Perspiration Falls
5. All The Things You’D Like To Be
6. I Should Never Know
7. The Golden Glint
8. Fill In The Blanks
9. People On Sunday
10. Coney Island (4th of July)
11. The Mezzanine Floor
12. Quick
13. Fluid Identity


jueves, 9 de julio de 2015

EVERYTHING EVERYTHING – Get to Heaven [RESEÑA]


Tragedia bailable del extremismo religioso

Jonathan Higgs se mete en la piel de un terrorista para sobreponerse al trauma de decapitaciones televisadas y guerras santas en un disco que empapa con una magia negra e invita a bailar para superar la tragedia. 
★★★★☆

En las diferentes entrevistas que ha concedido Jonathan Higgs a diferentes medios, el líder de Everything Everything explicaba que Get to Heaven no es una disertación política sino más bien un álbum terapéutico para él y todos aquellos que han sufrido el trauma de los horrores perpetuados por bandas armadas como el Estado Islámico. El cantante de este trío inglés proveniente de Manchester lo intentó todo para comprender esta grave situación. Desde meterse en el papel del terrorista hasta preguntarse si sería capaz de hacer algo parecido en una situación extrema.

'To The Blade' abre su tercer LP con los dientes apretados para recalcar la historia de Alan Henning, el taxista británico que fue decapitado ante las cámaras por el IS. Lo reseñable de este disco no es solo el fondo sino también la forma, ya que Everything Everything logra engañarnos con magia negra y crea un álbum bailable al mismo tiempo que se empapa en una temática oscura. 'Regret' parece que hablase directamente sobre las adolescentes que decidieron marcharse para apoyar a los extremistas en Siria, con líneas como “primero me verás en las noticias y luego nunca más” y preguntas lapidarias, “¿te lo imaginabas de otra manera?”.

Su gira hace un par de años como teloneros de Foals parece haberles influido en su sonido. Las guitarras y la percusión sombría de temas como 'The Wheel (Is Turning Now)' recuerdan a los terrenos que visitamos con el sonido de la banda de Yannis Philippakis. Pero aunque solamente fuera por el falsete de Jonathan Higgs, Everything Everything ha logrado una personalidad propia que cambia de velocidades altas como las de 'Distant Past' y la poseída 'Blast Doors' a preciosas tragedias como 'Spring / Sun / Winter / Dread' y 'Get to Heaven'. No podía faltar un tema de 'crescendo' como 'No reptiles' ni el entierro del dramático final de una distopía como 'Warm Healer', “cariño, he visto lo que hiciste anoche, es horrible pero es todo lo que quería”.

Everything Everything volverán a visitar nuestra país por segunda vez este año en el festival ArenalSound el próximo domingo 2 de agosto. 

Tracklist_
1. To The Blade
2. Distant Past
3. Get To Heaven
4. Regret
5. Spring/Sun/Winter/Dread
6. The Wheel (Is Turning Now)
7. Fortune 500
8. Blast Doors
9. Zero Pharoah
10. No Reptiles
11. Warm Healer






sábado, 27 de junio de 2015

MULAFEST 2015, viernes 26 de junio, RHYE+JON HOPKINS [CRÓNICA]



Utopía urbana fetiche

Mulafest logra crear un microuniverso de la cultura urbana y se pone más serio en su cartel musical con fetiches sonoros como Rhye y Jon Hopkins para convertirse en una referencia de peso en los festivales de verano.

El atractivo de un festival depende o bien de las actividades y el entorno que ofrece o del cartel de artistas que lleve bajo el brazo. Si solamente aciertan con lo primero, al menos tendrán un público que irá a divertirse, pero si encima cuentan con una buena apuesta musical el resultado es redondo. Mulafest no es un festival de grandes cabezas de cartel pero sí que cuenta con fetiches y rarezas que le convierten en un evento de obligado cumplimiento si no quieres pasar la oportunidad de ver a artistas que posiblemente nunca vuelvan a nuestro país. Ese es el caso de Rhye, una tentación imposible que aterrizó anoche en el IFEMA para seducir a los asistentes con el soul y la sensibilidad de una banda cuyo cantante sigue confundiendo a los que le ven por primera vez, “creía que era una tía, te lo juro”, afirmaba una de las asistentes.

La diferencia entre los dos escenarios fue descomunal, especialmente cuando aterrizó Jon Hopkins al Desperados haciendo retumbar todos los sentidos de los asistentes y dejando el Coca-Cola con la actuación de Manu Vulcano prácticamente desértica (con arena incluida), en parte quizás por las dificultades de acceso entre una zona y otra, ya que los asistentes debían mostrar el contenido de sus mochilas y pasar la pulsera por el lector cada vez que querían cambiar de escenario. Hopkins le regaló al público un sample de Life in Technicolor, una de las canciones que ha producido para la banda Coldplay, y completó el lleno deseado para calentar motores ante lo que estaba por llegar. Atica divirtieron a los presentes sustituyendo a una nueva cancelación de Klangkarussell en nuestro país que empieza a acabar con la paciencia de sus fans. 

Exhibiciones de bólidos y motos customizadas, salón de tatuajes donde grandes artistas de la tinta te dibujaban lo que quisieras en la piel, body-painting, graffiti, danza aérea, break dance, beat-box, voley playa, una interesante y variada apuesta gastronómica, y malabares con fuego en un recinto en el que la gente se movía en patines, bicis y skate. Una utopía urbana trasladada a un microuniverso que Mulafest ha logrado diseñar en pleno IFEMA aprovechando todos los recursos del espacio e inventándose lo que les falta. El sistema de pago es realmente innovador, ya que en la pulsera del festival los asistentes tienen su entrada al recinto y el monedero electrónico para comprar todo lo que necesiten en los puestos de comida, bebida, ropa y accesorios.

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jueves, 18 de junio de 2015

MUSE – Drones [RESEÑA]


En casa de herrero sin cuchillos de palo

Matt Bellamy, Chris Wolstenholme y Dom Howard cargan su nuevo disco con explosivos de tralla metálica pero sin lobotomizar el sonido que habían diseñado en sus últimos trabajos. 
★ ★ ★ ★ ☆

Si no has oído ningún avance del séptimo LP de Muse, te sorprenderá que el primer tema del disco parezca más una canción escrita para Sia que para un disco con el que la banda tenía la intención de sonar como un grupo de guitarra, bajo y batería. No tarda demasiado en llegar 'Psycho' para sacudirnos el susto del cuerpo con una de las propuestas más interesantes de Drones. La antología Muse continúa con 'Mercy', cuya melodía minimalista al piano recuerda a Starlight, pero cuando el trío sorprende de la forma más grata en esta primera media docena de canciones es con 'Reapers'. Rápido, intenso, de guitarras pesadas, estribillo pseudo-funky y con un final apoteósico que recuerda a sus mejores noches sobre el escenario, este tema es una de las bombas más peligrosas con las que el trío británico aborda su discografía.

'The Handler' mantiene esa distorsión que planta Psycho en el comienzo del LP pero comienza a conducirnos hacia una senda más melódica antes de meternos un discurso de JFK como introducción de 'Defector', cuyo riff de guitarra nos recuerda que Matt Bellamy puede superar con su guitarra la belleza que llega a ofrecer una orquesta de violines. Como álbum conceptual, Drones nos cuenta la transición de un individuo que pasa a convertirse en una máquina de matar en una sociedad en la que las personas son manipuladas como robots teledirigidos. Sin embargo, el tema distópico nos da un respiro con 'Revolt', el tema más positivo y motivador que se ha soltado Muse desde Feeling Good, pero por desgracia se pasan de frenada y acabamos en un balada demasiado obvia titulada 'Aftermath' con la que parece que quieren que el público se saque el mechero (o la pantalla del móvil) en sus conciertos.

Pero no sufráis porque, cuando se lo propone, el trío capitaneado por Matthew Bellamy no decepciona. Si has tenido el placer de jugar a la saga Metal Gear Solid, estarás de acuerdo conmigo en que 'The Globalist' es una canción perfecta para la banda sonora del videojuego estrella de Hideo Kojima. Un trágico western que respira el mismo aire del desierto que Knights of Cydonia y que recuerda a los versos de Natural Selection y a la estructura de Citizen Erased mientras nos cuenta la historia de un dictador que a base de ataques nucleares se acaba quedando solo en el mundo, “no quedan países por los que luchar ni conquistar, creo que los he destruido todos”. Una obra maestra absoluta tras la cual solamente nos queda 'Drones', un experimento del señor Bellamy donde se atreve con unos cantos gregorianos para descansar toda la ceniza que ha dejado un disco cargado de una pirotecnia que hará retumbar a todo el planeta durante su gira mundial. 

Tracklist_
1. Dead Inside
2. [Drill Sergeant]
3. Psycho
4. Mercy
5. Reapers
6. The Handler
7. [JFK]
8. Defector
9. Revolt
10. Aftermath
11. The Globalist
12. Drones





lunes, 8 de junio de 2015

ASH – Kablammo! [RESEÑA]


Mínimo, sencillo, ligero

Ash vuelve al mundo de los LPs con un disco que supone un explosivo cóctel 'on the rocks' impregnado de un olor a sal marina que te querrás beber más de una vez este verano.

Hay promesas rotas que saben a dulce sangría en una tarde de verano. El trío de Ash juró que tras lanzar Twilight of the Innocents (2007) se concentrarían únicamente en lanzar singles. Luego llegó el milagro de A-Z Series con el que realizaron la proeza de lanzar 26 sencillos a lo largo de un año de una calidad que alcanzaba el nivel máximo de la banda. El listón estaba alto pero la resaca también era muy grande, sobre todo teniendo en cuenta que su líder, Tim Wheeler, se había dejado hace poco todas sus fuerzas en el precioso tributo a su padre que lanzó en forma de un disco en solitario titulado Lost Domain.

Con una media de edad que no llega a los 40 años, era difícil que la banda colgara las botas y muy fácil que optasen por lanzar una propuesta fresca para abrir las puertas de la etapa estival y reiniciar un poco el sistema. Kablammo! se mueve entre la sencillez, el minimalismo y el sonido más auténtico de la banda. Comienza sudando con la breve 'Cocoon' y la poderosa 'Let's Ride' para regalarnos un beso desde la nostalgia con 'Machinery', un tema que nos devuelve lo mejor del sonido meloso entre guitarras que se gestó con aquel 1977. La voz casi susurrada de Wheeler en 'Free' es un dulce sedante antes de 'Go! Fight! Win!', un pinchazo que parece importado de aquel incendiario Meltdown con el que se despidieron de la guitarrista Charlotte Hatherley

'Moondust' es una sobrecarga de 'violineo' que empalaga tanto como un donuts de chocolate en la sobremesa de un día de playa, pero el western instrumental de 'Evil Knievel' es una muestra más de cómo molar de la hostia sin ser un grupo de soplagaitas, a la vez que 'Dispatch' parece continuar esa senda desértica del salvaje oeste cuando el disco ya alcanza su atardecer. En el momento en el que se va ese destello reflejado en las guitarras rápidas de Mark Hamilton y Tim Wheeler es cuando Kablammo! pierde su pólvora para descansar las manos en el piano de 'For Eternetity' y la caja de ritmos del baile de graduación de 'Bring Back The Summer'. De igual modo, con su séptimo LP Ash vuelve a convertirse en la banda sonora perfecta de nuestros veranos. Esos en los que las doce horas de sol abrasador merecen la pena para reposar nuestras cabezas en las noches de temperatura ideal y amores efímeros

Tracklist_
1. Cocoon
2. Let’s Ride
3. Machinery
4. Free
5. Go! Fight! Win!
6. Moondust
7. Evel Knievel
8. Hedonism
9. Dispatch
10. Shutdown
11. For Eternity
12. Bring Back The Summer




martes, 12 de mayo de 2015

MEW +- [RESEÑA]


Timidez explosiva

La banda danesa de Jonas Bjerre vuelve seis años después para fascinar con una falsa timidez atómica de melodías preciosistas y épicas, convirtiendo a este + - en uno de los mejores discos del año.

Mew es el secreto mejor guardado que sus fans quieren (queremos) seguir manteniendo escondido debajo de la cama para recurrir a él cuando la melancolía aprieta fuerte. Capaces de reventar estadios y generar singles de sonidos placenteros para el oído contemporáneo, la banda de Jonas Bjerre refleja su personalidad tímida pero robusta en sus canciones. Tras el sobresaliente trabajo de No More Stories..., nos llega + - tras seis años de elaboración y crianza con el que han conseguido resultados óptimos y además han recuperado a Johan Woblert, el bajista original de la banda.

Escucha 'Satellites' y prepárate para recibir una fiebre pre-orgásmica emitida por su baile de guitarras, producción exquisita y melodías preciosistas. El chute frenético llega con 'Witness', un tema de esos que levantan brazos en el público de un festival, y recibimos una brisa fresca con 'The Night Believer', dueto pop con la cantante Kimbra que se convertirá en el tercer single en unos pocos días. 'Making Friends' recuerda inevitablemente a la aplicación que lanzó Mew con la marca B&O Play en la que podíamos diseminar los sonidos de una de las canciones más exquisitas de los últimos años.

La voz de Jonas Bjerre da un paso al frente que no había dado en anteriores trabajos, siendo el ente protagonista en cada tema a pesar de genialidades instrumentales como la sólida intro de 'My Complications'. En 'Water Slides' encontrarás lo que buscabas del líder de esta banda danesa, una delicadeza y sutileza en sus agudos que abrazan cada esquina de tus sentidos auditivos para acompañarte hasta un tridente final de fuegos artificiales que hacen de este + - un álbum perfecto. 'Interview The Girls' es una noria de bellas luces y noches mágicas, pero la que realmente destaca de los créditos finales es 'Rows', un tema épico al más puro estilo de Mew donde convierten el dolor en una historia épica in crescendo con versos, estribillos y puentes que batallan por convertirse en la mejor melodía de un tema de más de 10 minutos.

Tracklist_
1. Satellites
2. Witness
3. The Night Believer
4. Making Friends
5. Clinging to a Bad Dream
6. My Complications
7. Water Slides
8. Interview the Girls
9. Rows
10. Cross the River on Your Own


sábado, 20 de diciembre de 2014

Premios MMM 2014

Segundo año consecutivo de los Premios Million Miles of Music. Un prestigioso galardón que entregamos yo y mis muñecos del sofá a lo que consideramos lo mejor que ha pasado por nuestros ojos y oídos. Ponte cómodo y ponte cascos porque esta tarde de sábado te vas a enamorar.

Mejor disco: Supermodel


Foster the People ha ido cruzando por una transición similar a la que ha completado Everything Everything, los galardonados en esta categoría el año pasado. Con un disco debut con el que ya conquistaron una gran cantidad de territorios, la banda de Mark Foster volvió este año con un LP más serio que completa sus minutos con una música propia de la generación de los que crecieron escuchando Radiohead que combina varios estilos para lograr un set de canciones que deleita a las almas más jóvenes a la vez que cumple con los oídos más exigentes que buscan en nuevas bandas una chispa que les haga recuperar la esperanza por la música actual. Este disco es frenético, honesto, sólido, divertido y sorprende por las ganas que le pone Mark Foster a un trabajo que parece más propio de un veterano. Desde el hit de Best Friend hasta la experimental A Beginner's Guide to Destroying the Moon pasando por la sencillez con la acústica en el pecho de Fire Escape o Goats in Trees, Supermodel es redondo empieces por donde empieces.

Mejor película: Boyhood


Segundo año que Richard Linklater gana en esta categoría. Mientras que el año pasado lo hacía cerrando su trilogía romántica con Antes del Anochecer, este año ha sorprendido al mundo entero con un experimento que ha logrado un gran resultado. En 2002 fichó a un niño de seis años para hacer una película biográfica de un personaje ficticio durante 12 años. Más de una década de rodaje en la que el elenco de actores y el equipo de dirección hicieron piña para contar la historia de Mason Evans (Ellar Coltrane) acompañado de un reparto compuesto por Patricia Arquette, Ellar Coltrane, Lorelei Linklater y Ethan Hawke. Boyhood es un relato detallista del paso de las generaciones cultural y emocionalmente, con lo mejor del cine de Richard Linklater que se apoya en profundas conversaciones a la vez que convierte a sus personajes en nuestros íntimos amigos y familia. Sería interesante descubrir lo que podría hacer este hombre si se animase con una serie de siete temporadas.

Mejor canción: Best Friend


Best Friend cumple en todas las zonas de su estructura. La introducción, los versos, el estribillo, el puente y el clímax final. Una revienta festivales extraída de un disco que gana en lo colectivo y lo individual, esta canción es un hit que corona al mejor disco del año de un grupo que sigue creciendo con mucha ambición. Es joven, fresca, intensa y rejuvencedora. Un homenaje a la amistad que cae como regalo divino entre trompetas, guitarras, percusión y la voz versátil de Mark Foster. Disfrútala porque Best Friend es una una verdadera fondue de sonidos.

Mejor videoclip: Holding On For Life


El actor Anton Yelchin interpreta a un chico que se queda dormido viendo una película de ciencia ficción para acto seguido adentrarse en un sueño romántico en el que conoce a una mujer (Kate Mara) con un traje de astronauta rosa. Una nave que acaba siendo una discoteca que acoge a un grupo de ancianos que se drogan a través de una escafandra es el lugar en el que se desarrolla Holding On For Life, el videoclip para promocionar el segundo disco de Broken Bells, el proyecto conjunto de James Mercer (The Shins) y Brian Burton (Danger Mouse).

Mejor concierto: Grant Lee Phillips en la Union Chapel


Los que vanaglorian la serie de Las Chicas Gilmore conocerán a este hombre ya que era el encargado de ponerle música a las calles de Stars Hollow como trovador oficial de la ciudad de Rory y Lorelai. Pero lo cierto es que este señor ya tenía un hombre con los éxitos conseguidos a través de su banda Grant Lee Buffalo. Lo mejor de su folk americano sin pretensiones continuó bajo su propio nombre durante siete discos más hasta Walking in the Green Corn, su último trabajo que quiso presentar al mundo con la compañía del músico Howe Gelb en una actuación que tuvo lugar en la inmejorable capilla de Union Chapel de Londres en la que ambos dieron un gran espectáculo en lo musical y lo cómico, casando con ternura las maderas de sus guitarras con las de la iglesia del siglo XIX.

Mejor debut: Twin Forks



El año pasado, esta categoría llevaba el nombre de 'grupo revelación', pero este año siento que tengo que llamarla así para premiar directamente al resultado. Twin Forks es el sueño hecho realidad de Chris Carrabba, líder de la banda de emo-rock Dashboard Confessional que siempre tuvo la espina clavada de no tener su propio grupo de folk americano. Así nace esta banda en Florida y su disco con el mismo nombre. Si queréis escuchar un buen disco de folk rock americano sin postureos, este LP os va a satisfacer en varios niveles.

viernes, 5 de diciembre de 2014

GEMMA HAYES - Bones + Longing [RESEÑA]


Gemma sueña despierta

La irlandesa Gemma Hayes abraza los sonidos más 'dreamy' con un disco que se mece entre unos ecos que reverberan el sonido de bandas como My Bloody Valentine o The Cure a la vez que esquiva la tentación comercial en el tejido de sus canciones. 

Bones + Longing se podría resumir en dos aspectos al igual que nos intenta transmitir el título. Por un lado tenemos ese aura melancólica que siempre ha acompañado al sonido de Gemma Hayes con un alto grado de reverb en su voz y por otro tenemos a la solista de siempre que percute con su guitarra a la vez que saca una voz con mucha personalidad que no pierde su carácter sensible. Con su quinto LP de estudio, la irlandesa sigue sin caer en la tentación de la canción pop sencilla que siga la estela de formatos preconcebidos para convertirse en un producto de radio fórmula, pero sí que logra que tamborileemos con nuestros dedos con canciones como 'Dreamt You Were Fine', un tema con denominación de origen, y 'Palomino', canción con la que se convierte en el ángel de la guarda del incomprendido.

El eco resuena en temas como 'Iona', con un marcado estilo que recuerda a la banda The Cure, el reverb más analógico y convencional de la hipnótica 'To be Your Honey' y el primer single 'Chasing'. Lo poco que tiene de umplugged lo encontraremos con 'Dark Moon', mientras que 'Laughter' y 'Bones and Longing' mete el énfasis en el conjunto instrumental. Pero la canción perfecta de Gemma Hayes en este LP se llama 'Making My Way', un tema que el departamento de marketing de los supermercados Aldi han sabido escoger bien para el anuncio televisivo de la campaña de Navidad y que Gemma Hayes esconde en este cajón de ensoñaciones con todos los elementos que la convierten en una de las artistas femeninas más interesantes del panorama actual.

Unos versos que se besan con una buena letra y un estribillo pegadizo son las armas de este tema decorado con el jugueteo de sonidos cuidadosamente colocados por la cantautora. El 'pero' de este Bones + Longing está en la utilización de material reciclado del anterior disco Let It Break, como la versión extendida de 'There's Only Love' en 'Laughter', la letra de 'To Be Beside You' en 'Caught' y otros recortes que utiliza en este último trabajo. A pesar de la belleza del resultado global, no logra justificar ese recurso y le quita grandeza a este LP frente al resto de sus discos.

Tracklist_
1. Laughter
2. Dreamt You Were Fine
3. Iona
4. Joy
5. Dark Moon
6. Palomino
7. To Be Your Honey
8. Chasing
9. Making My Way
10. Caught
11. Bones and Longing


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