jueves, 19 de enero de 2012
Santiago Segura [ENTREVISTA]
Ayer jueves los periodistas tuvimos la oportunidad de charlar con Santiago Segura, que nos contó entre otras cosas como fue la experiencia de trabajar con Adam Sandler, uno de sus ídolos de comedia, en la nueva película Jack y su Gemela.
El personaje de ‘Torrente’ fue la máxima inspiración para su personaje en Jack y su Gemela. De hecho, desde Hollywood le pidieron que se trajera la misma peluca, “les pareció algo cachondísimo”.
Sin embargo no ve la utilización de Torrente como una estrategia para animar a que el proyecto de remake americano se lleve a cabo, “el problema de Sacha Baron Cohen es que tiene muchos proyectos en la mesa y aunque ya tenga los derechos de Torrente, no sé realmente cuando va a sacar tiempo de su agenda para hacerlo”.
Apunta que la motivación para participar en la película fue, “porque me encanta el cine de Adam Sandler, es uno de los mejores cómicos que hay en Estados Unidos” y comparte una anécdota con Paz Vega y el cómico americano: “Cuando llamaron a Paz para hacer ‘Spanglish’ yo le dejé mi colección de películas de Adam Sandler porque no estaba muy convencida del proyecto y aún no me las ha devuelto”. Por fortuna, nos contó, durante el rodaje de ‘Jack y su Gemela’, Sandler le regaló una colección de su filmografía en blue-ray.
Habla de la experiencia de trabajar con Adam Sandler: “Disfruté mucho en este rodaje porque Adam es una persona que al igual que yo se rodea de sus colegas para hacer sus películas”. También celebra ese don de improvisación del americano, “a mi me decía más o menos lo que tenía que hacer y yo mis frases las improvisaba”.
El cineasta y actor también disfrutó las escenas más ‘arriesgadas’ del film, “casi me parto la espinilla con la tabla de surf, pero esto es lo que me gusta de mi trabajo, hacer algo diferente cada día, porque yo no podría ser oficinista o algo que suponga una rutina mecánica todos los días”.
También habló de otros cómicos a los que admira y los cuales muchos han salido también de la cantera de Saturday Night Life como Sandler. “Ben Stiller me gusta mucho y Will Ferrel me vuelve loco, me parece un genio absoluto. Otros clásicos como Steve Martin o Eddie Murphy han perdido garra porque se han convertido en estrellas del cine familiar”.
Económicamente no ha supuesto un fuerte ingreso para el cineasta español, “más birrioso incluso que aquí en España donde estoy más cotizado”, aunque sí que le sorprendió el despliegue de medios durante el rodaje.
Jack y Su Gemela [CRÍTICA]
Adam Sandler se trasviste para una nueva producción simplista, predecible y con una seria falta de buenos ‘gags’.
El humor de Adam Sandler se caracteriza por su descaro y moraleja final. Es divertido hasta llorar, y cuando se rodea de los que él quiere potencia esa cualidad. Pero en Jack y su Gemela no lo consigue, el ritmo es patoso y se crean silencios incómodos tras unos ‘gags’ de tercera división.
Ahora Sandler se dedica a protagonizar y producir películas, pero aquellas de las que se ocupó del guión son precisamente sus mejores trabajos de los últimos años: Niños Grandes y Zohan, Licencia para Peinar. En sus últimas aportaciones al cine parece que esa comedia absurda que le caracteriza está atada por los patrones simples de la comedia familiar de Hollywood.
La trama busca la gracia entre la relación de dos mellizos que se reencuentran para celebrar el Día de Acción de Gracias en el hogar de Jack y su familia. Con el personaje de Jill, Adam Sandler se une a la lista de cómicos americanos que se travisten para la gran pantalla, logrando un personaje tierno y a la vez masculino al que se le acaba cogiendo cariño.
Otro de los fichajes a tener en cuenta para la película es Santiago Segura, quien explota de nuevo a Torrente (en Jack y Jill apodado ‘Duardo’) pero que tiene la misma falta de puntos que la película en sí.
La escena de Jill y los mejicanos es lo único salvable quizás del film. Dado que el mejor personaje es ella y la mejor escena la protagoniza la hermana gemela por sí sola, quizás habría sido mejor idea que Sandler se concentrase en su lado femenino para sacar algo de chispa de este rollo.
Adam Sandler es sin duda uno de los mejores cómicos de Estados Unidos, pero empieza a encender la alerta de que se está acomodando a un tipo de película simplista, predecible, agotada y lo peor de todo: Sin risas en la sala.
Estreno mañana viernes 20 de enero.
domingo, 29 de marzo de 2009
Regalamos entradas
El caso es que teníamos demasiadas y solo valían para ese día y el lunes 30 de abril, por lo que decidimos hacer algo con las 7 restantes. Nos plantamos en la puerta del cine cual camellos a esperar a aquellos que se decidían a entrar o los que miran los carteles de fuera diciendo cosas como: “es que no sé, realmente no hay ninguna que me encante”.
Los primeros fueron una pareja de mediana edad, que agarrados y contentos iban a ver su película. –¿Pero en serio? ¿No es una broma ni nada?- decía la risueña mujer. A la salida de las taquillas su sonrisa era aún mayor –Oye que era cierto ¿eh?, ¡muchas gracias!, ¿Os invitamos a un café, una cerveza o algo?-. Pura simpatía.
Lo malo es que regalar algo gratis crea a veces desconfianza, y entonces la situación de ‘camellos del cine’ resulta un poco más violenta. Unos tenían ya su entrada, otros miraban las películas que ponían pero no querían entrar… Hasta que dimos con un grupo de dos chicos y una chica. La chica se mostraba muy interesada (¡le estaban regalando una entrada para la película que quiera a la sesión que quiera!) pero los hombres nos miraban con recelo. Uno de ellos, según dábamos nuestra explicación, iba formulando palabras, aunque algo faltas de confianza, como ‘vale…’, ‘perfecto…’. Aunque el otro aún mantenía una expresión seria, al terminar nuestro testimonio, dar los tickets y despedirnos, esbozó una gran sonrisa y formuló expresiones de agradecimiento.
Ya sólo nos quedaba una entrada y nuestra película estaba a punto de empezar. En el último instante cazamos a otra pareja de mediana edad. El hombre ganó el premio al más desconfiado de la noche, pero claro, lo gratis es gratis, no arriesgas nada, no era como pagar a mitad de precio o algo así. Así que el señor la agarró, soltó un protocolario "pues muchas gracias" y tiró para la zona de las taquillas.
Vimos la película y nos gustó. Nos volvimos a sentir como unos niños que respiran fantasía, nos reímos con nuestro hermano cachondo Adam Sandler y nos llevamos el recuerdo de la anécdota y la sonrisa después de regalar 7 entradas en un cine. Y digo yo, ahora con la crisis y todo esto, para ‘activar la economía’ y alejar al público de la piratería, ¿No deberían los propios cines plantar a alguien a pie de calle un día al mes y regalar algunas entradas? Mi amigo y yo conseguimos estas entradas para el Yelmo Cineplex del Tres Aguas pero de una manera indirecta, no es lo mismo. Nos ofrecemos para este trabajo a cambio de un disfraz de pollo y otro de mapache.
Adam Sandler: “Gratiiiiiiiiiiiiiiis”
