miércoles, 30 de septiembre de 2009

The Resistance [Muse]

¿Se puede llegar más lejos?


La grandeza y ostentosa belleza de Absolution, la fuerza rocambolesca de Origin of Simmetry, el minimalismo bailable de Black Holes and Revelations y toda la pasión del álbum debut Showbiz. Este álbum tiene todo con lo que Muse ha crecido hasta alcanzar el universo y contárnoslo con su música.


The Resistance empieza pegadiza con Uprising, un tema que en principio suena como un single de Marilyn Manson pero su lazo te va atando más y más cada vez que la escuchas mientras tu te mueves más aún. Resistance empieza con un sonido muy familiar en Radiohead pero termina convirtiéndose en un tema muy Muse, que estalla en un pasional estribillo de guitarras latentes y batería descargada.

Comentan por ahí que este nuevo disco es muy diferente a lo que Muse esta acostumbrado a plasmar en un álbum. Seguramente se refieran a temas como Undisclosed Desires, que suena como mezclar al Depeche Mode de los ochenta con un poco de love metal a lo Him pero que suena como el demonio y te hace moverte como el diablo.


United States of Eurasia, por seguir con los símiles, es un tema muy Queen, que comienza con acordes de piano y con Mathieu Bellamy contando una historia de derrota hasta que en el estribillo todo sube para arriba y la canción se convierte en un ‘nada-podrá-con-nosotros-si-seguimos-luchando-juntos’. Sin duda uno de los temas clave de esta solida ‘resistencia’ de los británicos Muse.


Y ¡sorpresa! Guiding Light comienza también como un tema de lo más Queen, ¿querrá Muse coger el testigo que una vez dejaron Freddy Mercury y los suyos? Un buen tema pero se queda un poco descolgado de los demás, que le superan en grandiosidad y espectacularidad.

Uno de estos grandes temas es Unnatural Selection. Es esa locura rocanbolesca en la que Muse se mete, se lo pasa pipa, y crea unas olas humanas y saltarinas en sus conciertos que hace que pienses: "Joder, ¡estos tíos son muy buenos y encima sólo son tres!".


MK Ultra es también carne de concierto, que comienza con un sabroso riff inicial que vuelve antes de cada estribillo con su eco y la insuperable voz de Bellamy. Todo esto esta muy bien, pero para cuando alcanza ese punto de desfase que pocos grupos de rock pueden seguir alcanzando, ya estas tirado por los suelos o con la cabeza clavada en el puto techo.


I Belong to You es la cosa más simpática, divertida y romántica que Muse ha hecho desde quizás Feeling Good. Dividido en dos canciones totalmente diferentes, el tema descansa en Mon Coeur S’ouvre a ta Voix, otra sorpresa del disco donde Matt se anima con su francés y se disfraza de Édith Piaf para terminar evolucionando en una de sus mayores influencias: Jeff Buckley. Una auténtica maravilla enamoradiza que rápidamente vuelve al animado ritmo de I Belong to You. Bravo, bravo, bravo. De película.


Pero para película lo que viene a continuación. Una sinfonía dividida en tres canciones: Overture, Cross-Pollination y Redemption. Aquí te puedes quedar tieso con la orquesta, esa combinación clásica-rock que ha caracterizado tanto a Muse y unas melodías que más quisieran llegar a oír aquellos que solo aceptan a lo barroco como música pura, inmaculada e insuperable. Son el drama, la sangre derramada, el réquiem de un final inevitable, el último atisbo de luz cuando todo esta perdido. Hay tanto en estas tres sinfonías que lo único que puedes hacer es ponerte de rodillas y dar gracias por un disco así, porque Muse se anime a cerrar un disco de la manera más sublime que pueden alcanzar y no con más singles que puedan colgar en la radio e Internet.


A quien le toca la responsabilidad de cerrar el disco es a Redemption, y ¡cómo lo hace! Los álbum muchas veces son como las películas, en el final puedes ver la moraleja, o qué pasará en la siguiente entrega, o la verdadera filosofía que encierra el mensaje de todo lo acontecido hasta la traca final. Es triste, melancólico, pero con ganas de levantar las piernas ensangrentadas y seguir caminando. La última oportunidad de perdonarnos a nosotros mismos y empezar desde cero, como dice su letra.


Muse descubrió la música, luego entendió el origen de la simetría, para finalmente alcanzar la absolución y superar todos los agujeros negros de un universo y un mundo al que temen. Todo para, en definitiva, resistir a base de buena, muy buena, música.



sábado, 19 de septiembre de 2009

No more stories... [Mew]

Remedio nórdico otoñal


No More Stories / Are Told Today / I'm Sorry / They Washed Away / No More Stories / The World Is Grey / I'm Tired / Let's Wash Away…Es un título largo, pero, ¿acaso no lo dice todo del nuevo disco de los daneses Mew? Ve a por una manta, siéntate, y averígualo.


El los países nórdicos, cuando entra el otoño, las hojas de los árboles pueden llegar a coger un rojo pasión cuando hace mucho frío, en temperaturas bajo cero normalmente. Este efecto natural crea una bonita gama de colores junto con los amarillos y naranjas que se forman en los sombreros de los árboles. El bosque llega a ser el protagonista del otoño, y lo recuerda haciendo bailar sus hojas por cada pueblo y ciudad.


Pues eso es el nuevo disco de los daneses Mew, una metáfora otoñal exquisitamente producida, un dulce sueño nórdico, la melancolía más placentera.


Tras introducir con New Terrain, donde todo parece extraño como el final del verano, en la que hasta la voz parece sonar al revés, el disco cae en una superficie de hierba mojada con Introducing Palace Players, un auténtico recital de todo: Música, voz, producción, sensibilidad, calma, levitación, ritmo. Tras la dulzura de Beach, Repeaterbeater viene con toda la agresividad y al mismo tiempo la amistad de esa naturaleza musical que Mew lleva demostrando durante sus últimos tres discos.


La corteza de ‘No more Stories…’ se va enfriando pero el interior sigue calido y tierno. Es la gota fría otoñal que no pasa del cristal por el que observamos la estación que entierra el verano. Silas, the Magic CarCartoons and Macramé Wounds es simplemente exuberante, un cuento de hadas moderno invernal.


La letra de Hawaii Dream es en efecto el título del álbum. Una pacífica, relajante pieza de voz, piano y guitarra que sirve de introducción para la percusora Hawaii, que es como mezclar Strawberry Swing de Coldplay con y la percusión del Viva la Vida con música hawaiana. Una auténtica maravilla que finaliza en una espiral ascendente con la aguda voz de Jonas, que logra aportar un mayor encanto a la canción cuando pronuncia los versos: ‘The weather is like you, third time’s the charm, like a dog it’s breathing’.


Con su música y coloristas alfombras ocupando el suelo, los seis chicos de Mew mantienen el calor en su estudio con Vaccine y pasan a Tricks of the Trade, una creación puramente informática, de esas que se pueden crear en un espacio de tres metros cuadrados, un teclado, micro y ordenador pero que consigue unos resultados envidiables a pesar de la era electrónica en la que todo músico parece querer experimentar algo nuevo.


Sometimos Life Isn’t Easy es la sorpresa más agradable que da Mew en su último álbum. Con un poco del minimalismo de su álbum debut A Triumth For A Man y de la grandeza de su anterior álbum And The Glass Hended Kites, los daneses dan un final justo a su quinto álbum. No solo son seis músicos llegando a lo más alto y dejando claro por qué son una de las más ambiciosas, sensibles, expertas y orginales bandas del momento, es la manera en la que la canción va transformándose tras cada párrafo, la percusión, el piano, las guitarras, el coro infantil, la voz ya inconfundible de Jonas… sublime y divertida.


Pero el otoño no deja de ser otoño para Mew. El disco muere en Reprise, la estela de melancolía que han ido dejando las anteriores canciones recae aquí. Son los créditos de un álbum absolutamente recomendable y para tener en cuenta a la hora de huir de frío que se nos viene encima.



jueves, 10 de septiembre de 2009

Coldplay, Estadi Olímpic de Barcelona 04.09.09

Una despedida agridulce


Coldplay se despide de España en un concierto marcado por los fallos de sonido, pero en el que el ‘Viva la vida’ acabo siendo el protagonista. 65.000 personas ante la mejor puesta de escena hasta la fecha en todas sus giras. Chris Martin fue puro espectáculo como siempre, salvando a la noche de un grave desastre.


No para de comentarse por la red los fallos de sonido que afectaron al concierto sobre todo al principio. Fue horribe, eran parones absolutos de sonido de unos 5 segundos, suficientes para romper el éxtasis de las decenas de miles de personas allí presentes. Pero no todo terminó ahí, porque por lo que tengo entendido, el ala izquierda del escenario fue la más afectada porque se fastidió uno de los set de altavoces. Yo tuve suerte, esta vez me puse en el lado del suficiente guitarrista Jhonny Buckland (que cumple años este viernes 11).


Mientras Coldplay se decidía a salir, en los altavoces sonaban canciones de U2 o Jay Z, y es que Chris Martin no es Chris Martin sino queda bien con sus colegas del gremio musical. El setlist era prácticamente calcado al último concierto de Madrid que ya comenté por aquí. Las principales sorpresas fueron Glass of Water y una versión de la Billie Jean como homenaje al difunto rey del pop. La primera por ser perfecta para tocarla en un estadio y por su puesta en escena (una pantalla digital inmensa en forma de medialuna que ocupaba todo el fondo del escenario mostraba un viaje virtual por el espacio sideral). La segunda por el bello tributo y sobre todo porque es una versión original y divertida, que tocaron durante la parte acústica del concierto, en la que los 4 miembros de la banda se apreta en un metro cuadrado mientras sus pies están rodeados del público de la pista.


El subidón llegó, una vez más, pasada la primera mitad del concierto, cuando no paraban de caer temas como Fix You o Viva la Vida que conducían una vez más a una despedida melancólica pero sublime con Death and All His Friends. Su último álbum Viva la Vida or Death and All His Friends no solo ha convertido a la banda en la mejor del 2008 sino que la ha renovado por completo. Las canciones que colplan este LP son el alma absoluta de su última gira, y muestra de ello es que canciones como Yellow (que la tocaron bastante acelerada) y The Scientist (algo falta de sentimiento, desapercibida) quedasen en un tercer plano cuando han llegado a ser las maestras de ceremonia.


Chris Martin volvió a ser el gran showman. Bailo como loco, cantó fenomenal, y se tumbaba en el suelo mientras el público ensordecedor coreaba loes ‘Oohhh, oohh, oooh’ de Viva la vida que todos esperaban con una mezcla de ansiedad, tensión y pasión. Uno de los puntos de la noche es cuando organizó a todo el estadio para hacer olas con los móviles, algo visualmente impresionante.


Al llegar a los segundos y últimos bises, Martin se disculpó por los problemas de sonido que habían querido ser los protagonistas de la noche, y aprovechó para recordar que a la salida lanzarán su último CD gratuito Lef Right Left Right, que recoge 9 canciones en directo compiladas durante su gira de Viva la vida.


We won’t see you in a while…goodbye”. Así sera. Coldplay se esfuma, seguramente durante varios años. Quizás caiga algún DVD en directo mientras tanto, rumores sobre la grabación de un nuevo album…pero nada oficial hasta que pasado un tiempo volvamos a oir algo de una banda que ha conseguido con corazón conectar a la gente mediante su música como nadie, superar a U2 sin quererlo, y lograr que mucha gente que ni se interesaba por la música se vea sorprendida por este gran poder sonoro y olímpico.


Sala 2.5 Las acusticas de este tipo de estadios no suelen ser su fuerte...y si a eso le sumas los problemas de sonido queda en muy mal lugar. El lugar era impresionante y dentro de lo masiva que fue la asistencia, las salidas no tenían un muy complicado acceso, aunque para llegar del estadio a Barcelona fue como una autentica procesión de Semana Santa. Se agracedía que fuera a techo abierto.

Público 4 Una vez más, el público de Coldplay se limitó a disfrutar de la música del grupo al que venían a ver. Hubo pitos por los fallos de sonido y por las versiones techno que Coldplay hizo de canciones como Talk.

Teloneros 3 Flaming lips y Sunday Drivers fueron los encargados de abrir la noche. Espectacular y divertida la puesta en escena de Flaming Lips pero musicalmente bochornoso y aburrido, mucho mejores en ese sentido los españoles Sunday Drivers, aunque no dejan de ser un popurri (bien tocado) de las bandas encanta-nenas de los finales de los 60.


Setlist

Life in Technicolor

Clocks

In my Place

Yellow

Glass of water

Cemeteries of London

42

Fix You

Strawberry swing

God put a smile upon your face+talk [techno version]

The hardest part+postcards of a paiting (Piano version)

Viva la vida

Green eyes+Death Will Never Conquer+Billie Jean (acoustic version)

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Viva la vida remix

Politik + Gnossienne No. 1

Lovers in Japan

Death and all his friends


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The Scientist

Life in technicolor II

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