lunes 9 de noviembre de 2009

Camera Obscura, Sala Heineken de Madrid 08.11.09

Descubriendo el norte musical británico


Vinieron para presentar su nuevo disco y con ello trajeron dos teloneros que amenizaron, y mucho, la noche. No consiguieron conectar del todo con el público, tuvieron algún que otro problema de sonido, pero consiguieron sacar un concierto entretenido en una noche en la que se pudo saborear la calidad musical que tienen los músicos del norte de Gran Bretaña.


Ha pasado mucho tiempo desde que estuvimos la última vez en Madrid”, dice Tracyanne Campbell, cantante de Camera Obscura, a lo que un chico del público añade, “¡sí!, ¡tres años!”, y ella recuerda, “sí, tres largos y depresivos años”.


Este es el retorno de los escoceses Camera Obscura a territorio felino (Madrid). Lo primero, presentar el nuevo álbum con el tema que le da título, My Maudlin Career, Swans y uno de los mejores de este último título y de las que mejor entonaron el concierto, Honey in the sun.


Vuelta a los clásicos para los nostálgicos de la banda. Porque Camera Obscura es un grupo que enamora por las memorias que sus fans enlazan con momentos del pasado, es esa clase de música que si la dejas entrar como banda sonora de alguna etapa de tu vida, se tatúa de manera eterna. Pues eso: Teenager, un recuerdo de el amor adolescente


Pero la portada del último disco como fondo de escenario lo dejaba claro, estaban aquí para promocionar el nuevo álbum, así que volvemos al mismo con The Sweetest Thing y otra de las más molonas de la noche, French Navy. Sin perder la dinámica, se dan un paseo por su anterior disco, Let’s Get Out of This Country, con Tears for Affairs.


En esta mitad del concierto, Camera Obscura hace una parada en una laguna de calma, guitarra acústica para la cantante, baquetas de escobilla para la batería y temas como el Pen & Notebook de su primer disco y James, del último, para terminar esta etapa de relajación con Come Back Margaret, de las que mejor sonaron una vez que por fin la cantante solucionó sus problemas de micrófono y pinganillo (estuvo quejándose al técnico de sonido hasta entonces).


Terminada la presentación formal del último álbum, los escoceses se acomodaron en su anterior disco con la homónima Let’s Get Out of This Country, la marchosa If Looks Could Kill, que supuso uno de los mayores clímax de la actuación y, como no, Lloyd I’m Ready to be Heartbroken, el himno que la mayoría esperaba con impaciencia.


Despedida artificial para volver con los bises 80’s Fan y la obligadísima Razzle Dazzle Rose, que es ya una tarjeta de presentación de la banda, su principio y su fin, con un final apoteósico donde Campbell se dejó el brazo con la tralla final, aguantó como una campeona.


“Volver a Madrid es como volver a casa pero como si alguien hubiera movido los muebles, no se”. Con estas palabras, y expresando su deseo de volver lo antes posible se despedía Tracyanne Campbell y su banda tras un concierto quizás más técnico y menos cálido de lo que me esperaba de este grupo de seis músicos cuya música esta llena de amor. Ella, Campbell, parecía una chica seria y competitiva, fue difícil sacarle alguna que otra sonrisa con las palmas del público de Madrid y algún que otro animado comentario.


Hubo teloneros, sí, y por partida doble. Primero The Starlets, un grupo muy majo de Glasgow, que aparecieron con una distribución de seis músicos como la de Camera Obscura pero con una paleta de colores más variada que el grupo al que ibamos a ver esa noche. Después de su actuación ya pude decir que había estado en un buen concierto. Hasta tocaron una polca. El cantante no tenía desperdicio, hablando siempre en español y bromeando con el público, un tío grande con zancos en los pies. “Esta es la canción favorita de mi madre, así que se la dedico a ella aunque no está aquí, esta en Glasgow”, dijo lanzando un beso al aire en una de las declaraciones más humanas y adorables que he visto hasta ahora por parte de un músico.


Camera Obscura vinieron también acompañados de Magic Arm, un hombre misterioso con una gorra que ponía ‘Nixon’. Cantante de electro-funk que acaba de lanzar su primer álbum, se lió un poco a la hora de tocar tanto instrumento (guitarra acústica, teclado, armónica…) para pregrabarlo y seguir tocando, a lo KT Tunstall u otros artistas que deciden este ‘yo me lo guiso, yo me lo como’. Tocó algunos de sus temas encantados como Six Feet of Ground o Daft Punk is Playing at my House, pero le costaba terminarlos, debido quizás a un escaso rodaje en directo. Igualmente estuvo decente y bromeó acerca de su dificultad a la hora de terminar las canciones en directo con, “estoy leyéndome un libro sobre como escribir canciones pero me falta leer la parte final”.


Sala 3.5 Quizás el escenario se quedase algo pequeño para grupos con 6 miembros. Hubo problemas de sonido con Magic Arms y Camera Obscura, aunque eso no corra cuenta de la sala en sí sino de los técnicos de sonido que traen ‘de por ahí’.

Público 3.5 “Demasiado tranquilo para ser un público de Madrid”, decía la cantante de Camera Obscura. A mi me parecieron respetuosos y con ganas de disfrutar del concierto, aunque no pareciese que fuera el que más esperaban todo el año.

Teloneros 3.5 Estupendos en directo, sobre todo The Starlets, da gusto tener este tipo de aperitivos cuando toca esperar dos horas antes de que entren los artistas a los que has venido a ver.


Setlist


1. My Maudlin Career

2. Swans

3. Honey in the sun

4. Teenager

5. The sweetest thing

6. French navy

7. Tears for affairs

8. Pen & Notebook

9. James

10. Come Back Margaret

11. Let’s get out of this country

12. If Looks could kill

13. Lloyd I’m ready to be heartbroken

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14. 80’s Fan

15. Razzle Dazzle Rose


Foto&Vídeo: Mezken


Razzle Dazzle Rose:

domingo 8 de noviembre de 2009

New Worlds [Charlotthe Hatherley]

Dulce guitarra roquera de mujer


La ex guitarrista femenina de Ash vuelve a colgarse la guitarra para crear el tercer disco de su ya rica discografía. Dulzura, velocidad y un corazón de rock es todo lo que necesita Charlotthe Hatherley para escribir estos 10 temas en New Worlds, una declaración de intenciones de una de las mejores guitarristas del momento.


Curtidísima y criada entre guitarras, Hatherley comienza su nuevo viaje con White, una majestuosa pieza en la que combina una voz dulce, una guitarra con una pizca de distorsión, y unos rítmicos bajo y batería. Una delicia de primera toma de contacto, pero esto solamente acaba de empezar.


Los terceros discos suelen ser una simbiosis con primero y el segundo. Junto con el primer tema y luego seguido de la balada enérgica Alexander se puede decir que Charlotte entra suave con un estilo más propio del segundo álbum, pero esta chica tiene un corazón de rock & roll, muy entrenado en su larga etapa con los norirlandeses Ash. Por eso vuelve con Straight Lines a la tralla del primer álbum, un tema que a mi personalmente me recuerda mucho al sonido de los británicos (ya separados) Mansun por sus efectos de guitarra, rápidos cambios de acordes y el estribillo. La manera en la que esta chica canta los versos mientras su rock se mueve con soltura de fondo es una gozada.


Más velocidad con New Worlds, una cosa frenética. Este tema que da título al álbum es una autentica declaración de, ‘me he ido de Ash pero sigo aquí y quiero seguir metiendo mucha caña’. Hatherley siempre dijo que donde más sexy se siente es en el escenario con su guitarra. Es una de las mejores mujeres guitarristas del momento, y lo está demostrando en cada uno de sus discos.


Firebird es una simpática canción, como una fiesta secreta y submarina de juguetes que Hatherley retrata con sus voces, piano y sonidos varios una historia de la huída del frío invernal y la preocupación.


Vuelta al rock & roll con Full Circle, con un rock agresivo y sucio como una carretera del desierto. La manera en la que combina su dulzura con esa ligera agresividad es lo que hace a esta chica más respetable cuando se cuelga una guitarra y firma un disco como este. No me imagino a esta chica envejeciendo.


Hatherley va terminando la etapa de alta velocidad en este disco con Little Sahara, y no podía ser de menor manera. Con unas guitarras y batería muy indie-rock contemporáneo, la guitarrista interpreta de manera excitada y sublime uno de los estandartes de este New Worlds, desde los versos, hasta el pegadizo estribillo hasta el puente final donde Hatherley termina de dejar claro que ella es el perfecto ejemplo de la chica guitarrista ideal. Este tema es para sudarlo.


Con Colours, la artista va destiñendo ese imparable foco energético de alguien que ha decidido mantener una línea roquera pese a su compleja ejecución. El bajo y batería le dan una robustez que la guitarra de la londinense termina de rematar.


Ya de lleno en la calma, Cinnabar es una de las más bellas canciones que Hatherley ha escrito en su carrera. Con arpegios de guitarra y su dulce voz es prácticamente todo lo que necesita para un tema que ya era perfecto en su base, pero el bajo, la batería y el metalófono le hacen un arreglo muy bonito. El tema se rompe en una apoteosis final que deja a uno la boca abierta.


Wrong Notes, y no por su título, no tiene el carácter suficiente para cerrar un disco de Charlotte Hatherley. Pega más como una canción bonus que los músicos meten a veces al final de sus discos pero no figuran en la lista de tracks. Un tema bonito y experimental igualmente, que cierra un disco breve pero claramente intenso.


Más abajo el vídeo de White. Es una auténtica chulada porque esta grabado marcha atrás, por lo que la artista tubo que aprenderse la canción al revés tanto letra como guitarra. No tiene desperdicio.



martes 3 de noviembre de 2009

El Imaginario del Doctor Parnassus (2009)

El último milagro de Terry Guiliam


Tras los quebraderos de cabeza que le supuso a Terry Gilliam la película (aún en proyecto) The Man Who Killed Don Quixote, el director americano no sabía lo que le esperaba en su próxima película: La muerte de su actor protagonista, Heath Ledger. Nada que la imaginación y la pasión por terminar una película que homenajea al fallecido actor no puedan remediar y lograr un maravilloso resultado.


El Imaginario del Doctor Parnassus es una de las películas más ambiciosas y más sinceras el director. Almacena todo su estilo y potencial imaginario, por lo que la dramática muerte de su protagonista fue salvada de manera épica.


La historia trata sobre un espejo donde la gente puede entrar y ver sus sueños hechos realidad gracias a los poderes del Doctor Parnassus. Pues bien, cuando Ledger falleció, quedaban por grabar las escenas del mundo imaginario ya que, como pasa normalmente, se dejan para el final las escenas que requieren edición informática y efectos especiales. Gilliam contó con la colaboración de Johnny Depp, Jude Law y Colin Farrell para ser los Heath Ledger dentro del mundo imaginario. ¡Voila! Si nadie te dice que Ledger falleció en mitad del rodaje nunca te darías cuenta.


Pero el film no solo son recursos pseudo-mágicos, actores de alto nivel y mundos de fantasía. Es una de esas historias en las que la imaginación y los sueños salvan a los personajes de hundirse en el mundo putrefacto en el que Gilliam suele situarlos. El Doctor Parnassus, el actor Christopher Plummer (Up), recorre varias ciudades con su cabalgata para ofrecer funciones y fascinar al público con su Imaginario. Le acompaña el diminuto actor Verne Troyer (Austin Powers) su hija de extraño atractivo, la actriz y modelo Lily Cole; y Andrew Garfield (Leones por corderos). El reparto de lujo se cierra con los 4 actores que interpretan a Tony, y aunque Colin Farrell sigue sin levantar cabeza, cumple en su papel.


Gilliam busca exprimir toda la imaginación, belleza y fantasía que se puede sacar de un mundo tan real y cruel como puede llegar a ser la vida misma. Desde Las Aventuras del Barón Munchaussen no nos llevaba el director a un viaje tan fascinante, complejo y ambicioso. Una gran producción de caricias visuales, interpretaciones teatrales, y una historia conmovedora.


El director vuelve a los orígenes para colgar en los cines un tipo de película fantástica muy difícil de encontrar hoy en día.



jueves 29 de octubre de 2009

Magic Neighbor [Lisa Germano]

Hecho por la noche para soñar por el día

Durante el día lleva una tienda de libros, durante la noche escribe canciones que penetran profundamente en los sueños para sacar toda la esencia de la realidad. Lisa Germano nos trae su nuevo trabajo, una modesta gran obra maestra muy a tener en cuenta. Voz, piano, violín, guitarra y mucha experiencia musical y vital. Este disco lo tiene todo para cautivar y reconfortar.


El nuevo sueño de Lisa Germano empieza con un gancho a su anterior álbum. Marypan abre este Magic Neighbor con una de las melodías más acogedoras del In The Maybe World. Y es que a la artísta, a pesar de que le pine una temática diferente a cada disco, siempre los mantiene conectados no solamente con su estilo inconfundible sino permitiéndose el lujo de meter alguna de las melodías pegadizas de sus anteriores trabajos.


La música de Germano vive del mundo de los sueños, de la bella etapa infantil, de la naturaleza, de la magia de un oxidado parque de atracciones, y la vida en esencia con sus perrerías y gustazos. Igualmente te habla sobre un "beautiful day" en la acústica y algo grunge Simple, que pone a bailar el piano en la instrumental Kitty Train con júbilo y pacifismo.


A Lisa le encanta también contar historias en un tono literario como en The Prince of Plati, más belleza para tus oídos. Y es que esta mujer lleva la regencia de una librería en Los Ángeles para luego llegar a su casa y ponerse a grabar canciones con todo el sentimiento que ha ido moldeando a lo largo de un día rodeada de libros. Esto es lo que ve, como lo ve, y como lo siente.


Violín, piano, guitarra… no se podría decir a cual toca con más cariño y delicadeza. Y su voz: Los profesores de canto recomiendan poner mucho oxígeno a la hora de cantar los versos, no al inspirar simplemente sino al realizar el sonido, de manera que queda más sentimental. Pues Germano sabe como hacerlo, y un ejemplo de ello es la juguetona A Million Times.


La canción que da nombre al disco, Magic Neighbor, dice tanto con un piano y te transporta tan lejos que te das cuenta de donde está la diferencia en un músico curtido como Germano y uno que no ha aprendido nada de música/experiencias y se queda en lo insulso. Es como un cuento mágico medieval, sobre esa persona misteriosa y diferente que vive justo en la puerta de al lado. Una de las mejores, Germano total.


Suli-mon es de esas en las que ella juega con el piano, una comedia-sátira escrita e interpretada con tanta belleza que termina cayendo muy simpática. Todo sumado a su voz de fondo alejada mientras los violines la acompañan, parece un viaje por encima de las montañas que están dibujadas en la contraportada de Magic Neighbor.

Snow es pura como la nieve. Tan bella que hace palpitar a un corazón aislado bajo una capa de hielo. I love, i love, i love, i love how you see things”. Todo preciosismo. Luego Germano te acuna hasta dormirte en un sueño profundo con Painting the Doors, un sueño extraño y encantador de esos de los que no hay prisa en despertarse.


Cocoon es el estallido de belleza y libertad de una mariposa saliendo de su capuyo. El tempo del piano, la voz de Lisa, la mandolina, los violines y otros instrumentos acompañando este momento. Hasta que se termina un disco maravilloso que no cansa escuchar de seguido una decena de veces.


No sé cómo irá el negocio literario, pero esta mujer hace unos discos que no hay cosa igual. Ahora falta cruzar los dedos para que vuelva a actuar en España como lo hiciera hace unos 3 años.



miércoles 21 de octubre de 2009

Los Límites del Control (2009)


Madrid y Sevilla, protagonistas


Jim Jarmusch es un director que mima a sus personajes pero que da especial énfasis a los escenarios que estos pisan. Su admiración por las esquinas del viejo continente le han llevado en esta ocasión a España, donde sitúa una historia de suspense en ciudades como Madrid o Sevilla, verdaderas protagonistas en Los Límites del Control.


Este director sabe como nadie realizar esos planos que son como fotografías en movimiento. Entiende que el cine entra primero por los ojos, y lo primero de lo que prescinde es de poner nombre a sus personajes, lo siguiente es ahorrar en diálogos y lo tercero es dar al film una calma matinal contínua que elimina completamente a este film de cualquier categorización en el cine de acción o policíaco.


Isaac de Bankolé (Night on Earth) o Bill Murray (Flores Rotas) son algunos de los habituales del genio Jarmusch que entran en la historia con papeles muy relevantes. El marfileño Bankolé co-protagoniza, junto con los escenarios por los que pasea, una historia de un hombre que busca venganza, pero para ello tendrá que pasar por varias aduanas y conocer a unos personajes únicos, geniales y extravagantes que parecen salidos de un cómic. Es como la Kill Bill de Jarmusch rodada en nuestro país, pero más tranquila e indie.


Posiblemente no sea la mejor película para empezar a conocer el trabajo del director americano, sino más bien la tercera o cuarta película, una vez se haya saboreado su dinámica del detalle, humor absurdo y personajes inexplicables. Pero igualmente es una película recomendable por su reparto, originalidad, y por como capta el director las calles, sonidos y casi olores de España, como si él fuera de aquí.


No me consta que exista una versión doblada, y es que es obligadísima la versión original para apreciar todo el juego de idiomas (francés, español, inglés...etc) que se prestan en los diálogos. Como ejemplo pondría la escena de Bankolé y Óscar Jaenada (Camarón) sobre las dos tazas de café expreso, absolutamente genial.


lunes 12 de octubre de 2009

Joan As Police Woman, Sala El Sol de Madrid 08.10.09

De cumpleaños con Joan


Es oficial: a Joan Wasser le encanta España, y a nosotros nos encanta Joan As Police Woman. En esta ocasión ha vuelto a nuestro país para presentar Cover, un disco que solo se vende durante los conciertos de su gira y en el que versiona desde Jimi Hendrix hasta Britney Spears. Así celebramos el 30 cumpleaños de la sala El Sol de Madrid.


Como su propio nombre indica, la sala El Sol es un lugar de calores endemoniados en la que ni los pequeños ventiladores que ocupaban el techo podían hacer su función. Allí estábamos todos ya apelotonados en una sala al más puro estilo David Lynch esperando a Joan y su pareja, Timo Ellis. Ambos aparecieron con sus ropas de mercadillo y fue entonces cuando casi una decena de fotógrafos ocuparon toda la primera fila del diminuto escenario para sacudir sus flashes y hacer posturas imposibles con tal de conseguir las mejores fotos de Joan, que flipaba con esta situación.


Abrió la noche Ringleader Man, para dejar constancia que la excusa del concierto era presentar un disco de versiones con este tema del cantante R&B, T Pain. De hecho, la mayoría de los temas que formaban la columna del setlist eran de Cover, pero Joan y su aparejado Timo Ellis iban metiendo temas de los dos primeros álbums de la artista americana como To be Loved, Feed the light o The Ride, que perdieron intensidad y protagonismo al quedarse en un segundo plano en un concierto que sabía sobre todo a ese nuevo álbum “secreto”.


La noche fue una exhibición instrumental en la que Wasser y Ellis lo tocaron todo: Ella concentrada en su garganta, el piano y las varias guitarras que se trajo, mientras el le pegaba fuerte al bajo, la guitarra eléctrica o la batería. Una pareja perfecta en el escenario.


También cayó algún que otro adelanto de la Joan As Police Woman venidera con la tranquila Flash, la voz-piano en The Human Condition, y Nervous, la más prometedora de todas con su delicioso ritmo de soul, rock y funky.


Pero el auténtico calor musical, cuando realmente el asteroide del escenario se acercó más a El Sol para recibir todo su calor, fue a partir de She Watch Channel Zero, uno de los mayores subidones de adrenalina que almacena el Cover, que en directo se abre y explota para mutar a todos los presentes en reptiles bailaores. Una precursora perfecta para lo que venía a continuación: Sacred Trickster, una de las más esperadas de la noche. Joan da palmas y canta, Ellis machaca la batería literalmente con sus extremidades, y el público sigue todo este follón divertidísimo dando palmas y gritos. Solo por esto merece la pena ir a verla en concierto cada vez que se pueda. Esta versión de los Sonic Youth es puro minimalismo inmortal y severo.


Tras la falsa despedida, Joan volvió al escenario sin su pareja para tocar Star of My Heart en una versión a piano y voz. Admito que es una canción tan lenta que a veces frena demasiado sus conciertos, pero la forma en la que la tocó esta vez no había ‘pero’ alguno. Era fresca, era pura, era preciosa en su simpleza. Pero la noche se había calentado y humedecido mucho para pisar el freno tan a fondo, por lo que para la siguiente balada que cerraría la cita, Joan llegó a decir: “¿Creéis que podéis aguantar otra canción tranquila?”. Tras semejante exhibición nadie se atrevió a quejarse, y el que lo hubiera hecho se habría arrepentido al oír esa versión de Nina Simone llamada Keeper Of The Flame. De repente la sala se convirtió en un desierto nocturno en el que el calor deja de ser problemático y la calma empieza a aterrizar en el lugar. Un dulce ‘buenas noches’ de Joan Wasser, que se despide junto a un fantástico y adorable Timo Ellis hasta un futuro cercano. Que no pare de venir esta gente.


Sala 3.5 Pequeña y algo Antigua, pero lo importante es que el sonido lo agradecía y es ideal para este tipo de conciertos en los que el artista es tan cercano con el público.


Público 3.5 Quien más quien menos, allí la gente iba a ver a Joan As Police Woman, y eso es algo que se nota y se agradece. Público adulto y respetuoso con el artista.


Setlist


Ringleader Man

To be loved

Whatever you like

Baby

Save me

Feed the light

Sweet thing

Flash

The Ride

Nervous

Fire

Overprotected

She watch channel Zero

Sacred Trickster

The human condition

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Star of My Heart

Keeper of the flame


Fotos: Mezken


sábado 3 de octubre de 2009

Thom Yorke y Flea crean un nuevo grupo

Ver para creer. Thom Yorke anunciaba esta semana en el blog de Radiohead que había formado una nueva banda para tocar los temas de su carrera en solitario en directo con el bajista de los Red Hot Chili Peppers, Flea; el batería Joey Waronker de R.E.M.; el multiinstrumentista brasileño Mauro Refosco; y el productor de Radiohead, Nigel Godrich.

Parecía todo un sueño morboso hasta ayer mismo realizaron su primer concierto de calentamiento en Los Angeles.

¿Aún no te lo crees? Es normal. Arriba foto, abajo vídeo.